viernes, 30 de septiembre de 2016

¿Por qué escribir?

Recientemente, la gente de Literatura Errante nos invitó a pensar sobre el interrogante con el que titulo la entrada. Los dos primeros abordajes al tema estuvieron a cargo de Gian Franco Blanco y de María Belén Michelángelo. En su tercera entrega, me invitaron a mí.

Aquí abajo les dejo la introducción a esa breve reflexión que escribí para compartir con la gente de Literatura Errante y, así mismo, los invito a pasar a leer su blog.

Preguntarse “por qué hacer x” supone insertarse en la búsqueda de aquello que lo motiva. En ese sentido, asumir el interrogante “¿Por qué escribir?” implica que aceptemos que hay un motivo para desarrollar esa práctica y que, quizá, si lo explicitamos ya no parecerán absurdas las páginas que llenan los novelistas ni vanos nuestros intentos por conseguir, al menos, una línea decente. En cambio, no escribir carecerá de justificación.

El problema, como siempre, es múltiple; pero aceptemos estas dos caras como sus dos mejores expresiones: por un lado, la obviedad de que no existe un único motivo que nos impulse a tomar la pluma; por el otro, el hecho de que no deberíamos aceptar que todos pensamos lo mismo cuando leemos la palabra escribir.

Para seguir leyendo, visite la siguiente entrada.

viernes, 22 de abril de 2016

Café Literario en UNLZ de la mano de Literatura Errante

Foto de +Araí Celeste 
En la jornada de ayer, el Auditorio Rodolfo Walsh de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora fue sede del 1° Cafe Literario llevado a cabo por Literatura Errante

El poeta Rubén Guerrero fue el encargado de presentar el ciclo de lecturas a la luz de una idea central: «¿Existe la literatura del Conurbano?». Federico Camejo, Mauro Quesada, Mirta Castaño, Jacqueline Bonelli y el propio Guerrero compartieron sus versos ante un público agradecido por el desarrollo de una actividad cultural como esta en el ámbito de la Facultad.

Tras la lectura, poetas y oyentes dialogaron en torno al interrogante planteado. La charla tomaba ritmo y color, el auditorio comenzaba a animarse a participar con sus propios planteos, con sus dudas, con sus certezas, cuando el ciclo debió concluirse. El tiempo pareció escaso. La gente se fue contenta, pero con un sabor a poco.

Literatura Errante, un grupo conformado por estudiantes de la carrera de Letras, ya está organizando una segunda presentación en la Universidad. Mientras tanto, continúan con sus actividades por fuera del ámbito académico, porque saben que la literatura no sólo está albergada en los libros y no cabe en las paredes de ninguna biblioteca.

jueves, 23 de abril de 2015

El juego de las ventanas de Izzy Abrahami


Tapa y contratapa de la edición de EMECE, 1973.
De Izzy Abrahami se sabe muy poco. En abril de 1973 publicó una novela titulada The game, rápidamente (febrero de 1974) publicada bajo el sello editorial de EMECÉ, con una tirada de 8.000 ejemplares y con una muy buena traducción de Marta Isabel Guastavino, bajo el nombre, algo más explicativo, de El juego de las ventanas. La novela, primera de una obra que, en apariencia, no fue muy extensa, supo también ser traducida al francés, alemán y al hebreo. Nada hacía pensar que, 40 años más tarde, el hombre sería prácticamente un anónimo.

Lectores como Israel Horovitz, Marshall McLuhan y Anthony Burgess le dieron su aprobación. Una cita del último de ellos aparecía en la cubierta de la primera edición, en inglés, de El juego de las ventanas: «He leído esta novela con placer y admiración. Es preciosamente artificiosa, ingeniosa, económica y totalmente convincente. Es también, inteligente y civilizada, y... debe ganarse un asombrado aplauso».

Muerto en 2013, Abrahami sólo parece haber dejado un grupo de amigos/socios que lo recuerden. El blog antvprod.blogspot.com, perteneciente a la productora que ese mismo año comenzó junto a Erga Netz, resulta ser el único lugar en el que se puede conseguir algún tipo de información. En él, se nos dice que Izzy (Isidore) Abrahami fue, además de escritor, arquitecto, diseñador de video juegos, artista gráfico, periodista, y cineasta: un típico renacentista, pero de nuestra era.

Él y su novela, seguramente, pasarán al olvido. No tanto porque su obra no valga la pena, sino porque el común olvido ha dado con ella. En inglés, hay una página que, bajo el lema de "donde los libros olvidados son recordados", intenta reguardar libros como los de Abrahami. Así, a lo poco que hay escrito y publicado en ANTV y The Neglected Books Page se reduce toda la información accesible sobre este hombre que escribió una de las obras más interesantes y cómicas que haya leído en los últimos tiempos.

La tapa de la edición francesa muestra
muy bien en qué consiste el juego.
¿Y la obra? El juego de las ventanas es una novela humorística. Hoy en día hace recordar, en algún momento ser voyeur no era tan común y la gente tampoco buscaba exponerse tanto.


La narración comienza con un hombre que mira a través de la ventana de su departamento hacia las ventanas del edificio frente al suyo. Al poco tiempo, se encuentra desarrollando una serie de reglas que le permitan empezar un juego con el que comienza a predecir lo que sucederá a partir de los patrones de comportamiento de sus vecinos. Cuando, primero, se extiende a su esposa y, luego, a sus vecinos; el juego crece y se torna más y más complejo, pero también más insidioso, hasta el punto tal de que empieza a consumir el tiempo y las vidas de todos ellos.

A partir de ello, Abrahami construye una entretenida caricatura de la sociedad de su tiempo, pero que más de cuarenta años después resulta incluso más actual.

La novela es extraordinariamente cómica, con muy pocos momentos descriptivos y gran preeminencia de acciones y diálogos de personajes paranoicos y obsesivos, la lectura se torna más que ágil y, lamentablemente, la novela se termina pronto. Es, en definitiva, una obra que nos permitirá reírnos de nosotros mismos y de nuestros hábitos; así como nos permitirá reflexionar sobre algunas de nuestras convenciones y sobre cómo ellas mutan con el paso del tiempo y con el cambio de nuestras prácticas.

miércoles, 8 de abril de 2015

Coraline de P. Craig Russell

En 2008, Philip Craig Russell, un escritor e ilustrador norteamericano reconocido por su trabajo relacionado a las novelas gráficas, adaptó la novela Coraline de Neil Gaiman. En 2009, fue traducida y publicada por Roca Editorial. 

Coraline es una de esas obras que, al leerlas, realmente dan miedo. Coraline Jones se aburre en la mansión en la que vive. En realidad, su familia sólo ocupa uno de los departamentos en los que se dividió el edificio. Sus vecinos, dos señoras que nunca pronuncian bien su nombre y un señor de bigotes que dice tener un circo de ratones, ocupan los otros. Hija única de una pareja que parece prestarle poca atención, sólo encuentra algo de diversión explorando el enorme jardín, lleno de maleza, que rodea su casa. Allí, lo único interesante parece ser un gato algo arisco. Dentro de la casa, una falsa puerta que sólo conduce a una pared llena de ladrillos.

Un día, como si los ladrillos nunca hubiesen estado allí, Coraline abre esa puerta y la atraviesa; del otro lado, un mundo con todo lo que ella quiere: padres que jueguen con ella y que le permiten hacer lo que desea, comida sabrosa y un cajón repleto de juguetes.

Sin embargo, hay un problema. Esos otros padres quieren que Coraline se quede allí, con ellos, para siempre. Para eso, sólo tiene que aceptar coserse unos botones en los ojos. Coraline rehúsa hacerlo. No sólo no quiere perder su vista, tampoco puede abandonar a sus padres. Entonces, vuelve a atravesar la puerta. 

Al poco tiempo, descubre que las cosas andan mal. Su "otra madre" ha secuestrado a sus padres y ella tendrá que enfrentarse a ella para volver a su vida: aburrida, normal, pero con sus legítimos padres.
A diferencia de la adaptación fílmica que se hizo de Coraline, la novela gráfica da miedo. Es posible que la diferencia radique en las ilustraciones de Craig Russell mucho más realistas que las de la película. Es que el miedo sólo nos atrapa cuando sentimos que lo que se nos cuenta puede o pudo pasarnos a nosotros. El terror juega con lo cotidiano. 

Coraline es la historia de una niña que pierde a sus padres y luego los encuentra, sí, pero también es algo más. Es una aventura que nos interpela y nos dice que no siempre podremos tener lo que queremos; que, a veces, tendremos que hacer cosas por quienes queremos que ellos nunca podrán reconocer y que ser valiente no es no tener miedo, sino enfrentarlo.

sábado, 4 de abril de 2015

Seconds de Bryan Lee O'Malley

Bryan Lee O'Malley es un historietista conocido por su saga Scott Pilgrim, luego llevada a la pantalla grande por Edgar Wright, director de Spaced, Shaun of the Death, Hot Fuzz y The World's End, entre otras, en las que hace gala de algunos procedimientos que usará para transpolar el lenguaje de la historieta al film.

Luego de una obra de largo aliento como Scott Pilgrim que, además, ha tenido gran aceptación, puede llegar la parálisis. No es el caso de O'Malley. Seconds es una obra proporcionalmente menor, pero en la que el armado de la historia y de los personajes —tan entrañables como los de su obra anterior— sigue siendo exquisito.

La estructura de Seconds hace recordar al género de las moralidades. En el teatro medieval existieron varias poéticas; la moralidad tenía por objetivo demostrar una verdad de orden moral y, para ello, elaboraba diálogos de personajes alegóricos. Lo que diferenciaba a este género de otros, como los misterios (generalmente de índole representativa), que perseguían el mismo fin es que, a su vez, tenían una clara intención de contar. En estas historias, el personaje  protagonista iniciaba un camino de redención que culminaría en la salvación individual, pero que serviría de ejemplo para todos.

En Seconds la protagonista es una mujer de 29 años, Chef del restaurant más importante de la ciudad y que tiene en vías de construcción su propio local —luego de varios años de ahorro—, una profesional que se muestra decidida, segura y es respetada por sus pares. Sin embargo, Katie, así su nombre, también tiene sus puntos débiles: es inmadura y, en ocasiones, se comporta imprudentemente.

En una de dichas ocasiones, en Seconds, el restaurant, sucede un accidente. La camarera Hazel se quema los brazos. Katie se siente terriblemente culpable. Entonces, ayudada por Lis, el espíritu del restaurant, encuentra una solución. Con ayuda de una libreta y la ingesta de un hongo puede reparar su error. Pero Katie no sabe controlarse y termina abusando de ese don.

Katie quiere que todo sea perfecto y tiene en su poder las herramientas para no tener que admitir sus errores o los inconvenientes que un determinado comportamiento le pudo haber causado. Como todo abuso, el de Katie produce un desequilibrio en su vida y en el mundo que la rodea. Lis intentará ayudarla a entender las consecuencias de su comportamiento; pero eso será una lección que Katie tendrá que aprender por sí misma.

El mensaje moral de Seconds es sencillo: «Hay cosas que no podemos cambiar y hay que aceptarlas». Pero como en toda obra, lo más interesante no resulta ser el mensaje explícito que pueda llegar a tener, sino el tratamiento que ha recibido el tema y los procedimientos que se utiliza para contar la historia. En el caso de Seconds, y sólo por nombrar algunos, es destacable la intromisión y discusión de Katie con la voz del narrador, así como la introducción de «la casa buena, la casa mala» en la que los personajes leen un libro ilustrado: la historia dentro de la historia.

La edición de Seconds realizada por DEBOLS!LLO es hermosa: colores, papel, precio y traducción. No hay nada que objetarle (bueno, quizás el precio, todos quisiéramos que los precios de los libros estén más bajo). El trabajo de O'Malley y su equipo es impecable.

Seconds probablemente no sea tan memorable como Scott Pilgrim, pero es una obra que se deja disfrutar, que a pesar de su estructura simple y su mensaje explícito, divierte: O' Malley aquí también hace gala de su buen sentido del humor. Por último, si bien su historia puede parecer predecible (y lo es), O'Malley logra que uno se sienta atrapado mediante su siempre ingeniosa combinación de elementos temáticos y de una impecable narración.

Dato de color:

A Bryan Lee O'Malley le gustan las películas de Fast & Furious
(Rápido y furioso). En esta viñeta, realizó un pequeño homenaje
a Paul Walker.
 

domingo, 8 de febrero de 2015

Prodigios borgeanos: ficciones, historia, teologías - Cuadernos LIRICO

Cuadernos LIRICO es la revista de la Red interuniversitaria de estudio de las literaturas contemporáneas del Río de la Plata en Francia. De publicación bianual, el presente número "Prodigios borgeanos: ficciones, historia, teologías" es una edición especial que propone un nuevo aporte a los estudios sobre Jorge Luis Borges y su obra. Editado y coordinado por Mariana Di Ció, Teresa Orecchia Havas y Marta Waldegaray; presenta ensayos de Daniel Balderston, Mariela Blanco, Mercedes Blanco, Jorge Brioso, Magdalena Cámpora, Delfina Muschietti, Pablo Martín Ruiz y Sebastián Urli.

«En coincidencia con el programa formulado en el campo de la literatura hispanoamericana para la sesión 2015 del concurso de Agrégation, este número de Cuadernos LIRICO propone un nuevo aporte a los estudios sobre Jorge Luis Borges y su obra. La propuesta del volumen abarca tanto el análisis crítico como el panorama pedagógico. Desde esta doble perspectiva, los artículos que lo constituyen analizan temas de estética, aspectos de poética, fundamentos epistemológicos, contextos histórico-culturales en la obra de Borges, y en particular, en las dos obras seleccionadas para el programa del concurso, Ficciones y El hacedor. Los artículos en su conjunto ofrecen también un panorama de la crítica borgeana, de sus hitos, giros y  momentos durante la segunda mitad del siglo XX y lo que va del siglo XXI».

Leer más en Cuadernos LIRICO.

Una excursión al Archivo General de la Nación

El Archivo General de la Nación (AGN) es un organismo dependiente del Ministerio del Interior y Transporte que reúne, ordena y conserva el patrimonio bibliográfico, fotográfico y fílmico de la Nación. Desde 2010, tiene una cuenta en la red social Facebook y, desde 2011, en Twitter. Desde allí, comparten distintos materiales fotográficos y fílmicos que, bajo la dirección Juan Pablo Zabala, el AGN comenzó a digitalizar a partir de 2008.

Diversos manuscritos, fotografías, videos y archivos de sonidos forman parte de este fondo documental que contiene materiales desde la época colonial hasta nuestros días. Con la digitalización, catalogación y normalización de estos archivos se pretende un acceso democrático a ellos, ya que se posibilita que varios usuarios puedan visualizar y seleccionar de manera sencilla y rápida estos materiales simultáneamente.

Galería de imágenes:



Fuentes: MINCYT, AGN